Este es uno de los poco textos que voy a subir por ahora... Porque me da vergüenza la verdad. Os he estado leyendo y escribís muy bien! xD Pero bueno... Se podría decir que de este tipo es lo que más escribo día a día... Tengo una novela por ahí empezada que está indecisa de dejarse descubrir por mi cabeza pero eso es otro asunto que ya se verá... Por ahora una prueba!
----------------------------------------------------------------------------------------------------------------
¿Que por qué me fui de allí? Aún no lo sé. A lo mejor era para no acordarme de mis oportunidades diarias, esas que desaprovechaba cada vez que sólo pensaba en ellas.
Puedo asegurar que esto no me parece una locura… La locura habría sido quedarme allí y ver cómo se me desmoronaban todas las espectativas con una simple canción o mención. Horas y horas de fortalecimiento mental para acabar por los suelos… Literalmente. Era horrible saber que a cada momento podías hacerlo, pero que la fuerte imposición de lo que “era normal” te superaba. Y aunque no lo quiera aún hoy me sigue limitando. Es alucinante ver como la gente puede manipularse tanto, casi hasta el punto de rechazar su propia esencia. Día a día intento evitarlo; me parece mucho más exitoso aprender unas lecciones por experiencia que aprenderse las escritas. Es como si a un inventor le dijeran cómo iba a descubrir su gran invento, o a cada uno de nosotros cuándo vamos a morir. Frustrante.
Era como la sensación que tenía cuando iba a un bar abarrotado de gente. Generalmente iba siempre muy temprano, sin nada especial que hacer. Sólo me sentaba allí a tomarme cafés, leer, escribir… Pero la gente que iba tenía “cosas que hacer”. Yo les observaba. Ellos me miraban, pero no me veían realmente. Muy temprano gente de oficinas y obreros, un poco más tarde amas de casa cuyos niños acababan de dejar en el colegio de al lado, de nuevo oficinistas… Me gusta mucho el contacto social, tengo una sonrisa fácil. Cosa que me ha llevado a situaciones muy ridículas. Y los únicos que me las devolvían eran los vagabundos que conseguían dinero para pagarse un desayuno. La mayoría, por increíble que parezca, estaban trabajando. Pero por unas situaciones u otras tenían que vivir en la calle. Supongo que ese era el punto de conexión. Sólo cuando conoces esa clase de soledad es cuando te paras a mirar a tu alrededor y te das cuenta de lo recto que es todo… Y te empiezan a gustar las imperfecciones.